Una cruda confesión fue la que sacó a la luz esta semana Sergio Alfieri, médico del hospital Gamelli donde estuvo hospitalizado durante semanas el Papa Francisco. En charla con el diario Corriere della Sera, el profesional reconoció que en un momento como equipo médico se vieron enfrentados a una encrucijada. En tanto, aseguró “Francisco sabía que podía morir” y “los que estaban a su alrededor tenían lágrimas en los ojos” y él mismo dijo: “Esto es malo”.