La competencia de popularidad conocida como Reyes del Festival es una tradición emblemática que se ha consolidado a lo largo de los años en el marco del Festival de Viña del Mar. Este evento, que se lleva a cabo anualmente, permite al público y a la prensa acreditada elegir a la Reina y, posteriormente, al Rey de cada edición, convirtiéndose en una de las elecciones más esperadas y queridas en Chile. Con una historia que abarca 45 años, esta competencia ha experimentado numerosos cambios que reflejan la evolución del país, incluyendo modificaciones en los organizadores, participantes, reglas y hasta en su denominación, adaptándose a las circunstancias sociales y culturales del momento.