Tatiana Schlossberg, nieta del expresidente estadounidense John F. Kennedy, falleció el martes a los 35 años debido a una leucemia mieloide aguda, enfermedad que había sido diagnosticada como terminal hace unos meses. Su muerte ha generado una profunda conmoción en Estados Unidos, reavivando el debate sobre las tragedias que han marcado a la familia Kennedy, una de las más influyentes en la historia del país.