La legislación chilena ha implementado una medida destinada a combatir el robo de vehículos mediante el grabado de patentes en los vidrios y espejos de los automóviles. Esta normativa fue establecida por la Ley N° 21.601, que introdujo modificaciones significativas en la legislación de Tránsito del país. El propósito fundamental de esta iniciativa es prevenir la venta de automóviles que han sido robados, al exigir que los números de placa sean grabados en los vidrios laterales, el parabrisas, la luneta trasera y los espejos de los vehículos.