El norovirus, conocido comúnmente como la “enfermedad de los vómitos de invierno”, es un virus altamente contagioso que causa infecciones gastrointestinales. Este virus se caracteriza por su capacidad de propagarse rápidamente y por su resistencia en diversas superficies, lo que lo convierte en un desafío para la salud pública. La contaminación por norovirus puede ocurrir en cualquier lugar, y su resistencia a desinfectantes comunes, incluidos los productos a base de alcohol, hace que la limpieza y desinfección sean cruciales para prevenir brotes recurrentes. Los síntomas típicos de una infección por norovirus incluyen diarrea, calambres estomacales y vómitos. Sin embargo, existen medidas de cuidado personal que pueden ayudar a reducir el riesgo de infección. A continuación, se presentan tres hábitos esenciales para mantener el hogar libre de este virus y proteger a la familia.