El caso de los hermanos Menéndez, Lyle y Erik, quienes cumplen cadena perpetua por el asesinato de sus padres en su residencia de Beverly Hills en la década de los 80, ha resurgido en el interés público tras más de tres décadas de prisión. Recientemente, el fiscal del distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón, anunció que está evaluando nuevas pruebas que podrían llevar a una revisión de la sentencia de los hermanos, según informó ABC News. La próxima audiencia, donde se revisarán estas evidencias, está programada para noviembre de 2024.