El consumo de comida callejera puede ser una opción económica, pero también conlleva riesgos significativos para la salud. Uno de los principales peligros asociados a la compra de alimentos en el comercio ambulante es la falta de un control sanitario adecuado. Muchos vendedores preparan y sirven los alimentos en espacios al aire libre, lo que los expone a contaminantes como polvo, humo de vehículos e insectos. Además, las condiciones en las que se almacenan y manipulan los alimentos a menudo no cumplen con las normas mínimas de higiene, aumentando así la posibilidad de contaminación bacteriana y otras enfermedades.
Continua leyendo Comer en la calle: una opción económica que puede poner en riesgo tu salud