Durante una sesión parlamentaria en Nueva Zelanda, una manifestación cultural maorí obligó a suspender temporalmente los procedimientos. Legisladores de la comunidad indígena, encabezados por Hana-Rawhiti Maipi-Clarke, expresaron su rechazo al proyecto de ley sobre los Principios del Tratado de Waitangi, considerado una amenaza para los derechos de los maoríes.