Transcurridos 100 años con especulaciones sobre su destino, se ha informado que se han descubierto parte de los restos de Andrew Comyn ‘Sandy’ Irvine en el Everest. Irvine, quien tenía 22 años en el momento de su desaparición, se encontraba en una expedición para conquistar el pico más alto del mundo el 8 de junio de 1924, junto a su compañero de escalada, el reconocido alpinista George Mallory.