El envejecimiento de la población es un fenómeno global que está redefiniendo las prioridades de las políticas públicas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que entre 2020 y 2050, el número de personas mayores de 60 años en el mundo se duplicará, alcanzando los 2.100 millones. Este panorama plantea desafíos no solo para los sistemas de salud y asistencia social, sino también para garantizar un entorno inclusivo que se adapte a las necesidades de este grupo en crecimiento. En este contexto, la tercera edición del informe “Calidad de vida de adultos mayores en Argentina”, elaborado por el Observatorio Humanitario de la Cruz Roja, en 2024, afirma que más del 65% de los adultos a nivel nacional carece de acceso a atención mental. Esta situación provoca altos índices de ansiedad, estrés y soledad.