La publicidad de productos de tabaco ha estado históricamente ligada a la seducción y la confianza, presentando a personas fumando en situaciones que refuerzan la idea de que el cigarrillo mejora el atractivo personal. Frases como “Para hombres que piensan en grande” o “Suave amor” han sido parte de campañas que asocian el consumo de cigarrillos con la seducción. En la actualidad, aunque las tácticas de la industria han cambiado, el mensaje subyacente sigue siendo el mismo. Los productos de tabaco electrónicos y otros que contienen nicotina se presentan como accesorios de moda, con diseños modernos y estrategias de marketing dirigidas a un público más joven. Sin embargo, la investigación científica ha demostrado que el tabaquismo impacta negativamente en la salud sexual y reproductiva.