Un episodio insólito se vivió en el banco de suplentes del Real Valladolid. La tensión que atraviesan los protagonistas, producto de la escasa cosecha de 16 puntos en sus 30 compromisos de Liga, que los ubica en el último puesto de la tabla de posiciones con destino al descenso, se reflejó cuando dos jugadores trenzaron una pelea tras la última derrota frente al Getafe. Luis Pérez y Juan Miguel Latasa acapararon la atención del mundo deportivo al improvisar una insólita pelea que incluyó insultos, reproches y trompadas. Cuando el venezolano Darwin Machís realizó cambios, las caras largas observaban otro resultado adverso; los intérpretes no ocultaron su fastidio mutuo. Este hecho violento pudo haber tenido mayores consecuencias si el suizo Eray Cömert no hubiera intervenido para separar a sus compañeros. El marcador reflejaba una goleada parcial por 3-0 a favor de los madrileños, y la desesperación no solo se veía en el terreno de juego, sino que también se trasladó al banco, donde el ataque quedó grabado por las cámaras de la transmisión oficial.