El Gobierno argentino tiene como objetivo para el próximo año desregular el control técnico vehicular en el país, permitiendo que lo que se conoce formalmente como Revisación Técnica Obligatoria (RTO) en las jurisdicciones de CABA y Provincia de Buenos Aires, donde se denomina Verificación Vehicular (VTV), pueda ser realizado por establecimientos particulares como concesionarios oficiales y talleres autorizados. Esta iniciativa no es nueva, ya que está contemplada en la Ley Nacional de Tránsito vigente desde 1995, aunque nunca se ha llevado a la práctica, limitando el ámbito de acción a las plantas actuales de VTV y RTO. Por esta razón, se han enviado bases al Congreso en diciembre de 2023, con la intención de que sean sancionadas a finales de junio de 2024, haciendo especial hincapié en formalizar esta situación de apertura y generando un paraguas jurídico que lo permita.