Los herpes labiales, comúnmente conocidos como “fuegos”, son lesiones que pueden resultar tanto incómodas como dolorosas. Además de su molestia física, su apariencia puede ser estéticamente desagradable, y cubrirlos puede ser una tarea complicada. Algunas personas experimentan brotes recurrentes, llegando a tener varios episodios al año, y a menudo se ven obligadas a esperar a que estas lesiones revienten, se sequen y finalmente desaparezcan.