La selección de Malí fue eliminada de la Copa Africana de Naciones tras perder ante Senegal en los cuartos de final, un partido que dejó una estela de controversia fuera del campo. El equipo maliense, que había soñado con alcanzar las semifinales por primera vez en su historia, se vio afectado por la actuación de un supuesto brujo que prometió ayudarles a ganar a cambio de donaciones.