Roberto García Moritán, tras una semana de internación voluntaria en una clínica, comienza a reestructurar su vida después de enfrentar una serie de eventos difíciles, incluyendo su separación de Carolina Pampita Ardohain, madre de su hija menor, Ana, así como su desvinculación del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires. Para hacer frente a esta situación de estrés, el economista se refugió en el Centro Adventista Puiggari, una institución que también ha sido visitada por figuras como Chano Charpentier y Diego Maradona, ubicada en la provincia de Entre Ríos, donde se mantuvo en un profundo hermetismo.