Las playas de Mar del Plata se han convertido en un destino turístico no solo para las familias, sino también para sus mascotas, que disfrutan del verano junto a sus dueños. Cada vez es más común observar a perros que comparten vacaciones con sus familias, integrándose en diversas actividades. Entre sombrillas y carpas, los canes saltan olas, corren por la orilla y descansan a la sombra, convirtiéndose en los protagonistas de un fenómeno que crece año tras año. Infobae realizó un recorrido por algunos de los sitios de la costa marplatense para dimensionar esta dinámica y hablar con las familias multiespecie que llegan a la playa con sus animales de compañía. La mayoría de los perros parecen adaptarse rápidamente al ambiente costero. Algunos ladran con entusiasmo al ver el agua, mientras que otros caminan con cautela antes de animarse a mojarse las patas. La arena se convierte en un escenario ideal para juegos interminables de todo tipo, y el sonido de las olas junto a las risas de los turistas completan un paisaje que se disfruta sin restricciones.