Cuando los hijos de padres que han fallecido por suicidio alcanzan la misma edad que sus progenitores al momento de su muerte, su propio riesgo de suicidio tiende a incrementarse, según un estudio realizado por investigadores daneses. Este informe, que fue publicado en la revista Suicide and Life-Threating Behaviors, analizó datos de más de 470,000 daneses recopilados entre 1980 y 2016. De esta población, se identificaron 17,806 individuos que habían fallecido por suicidio.