El ciclo de Diego Martínez al frente de Boca Juniors no será recordado con aprecio por los aficionados, dado que su gestión estuvo marcada por más tropiezos que éxitos. El equipo fue eliminado en las semifinales de la Copa de la Liga y en los octavos de final de la Copa Sudamericana, además de estar lejos de la lucha por la Liga Profesional de Fútbol y de tener actuaciones decepcionantes en la Copa Argentina. Esta serie de resultados adversos llevó a Martínez a presentar su renuncia tras acumular tres derrotas consecutivas, incluyendo dos clásicos en su haber.