A principios de este año, se popularizó una tira cómica que retrataba la relación entre la Inteligencia Artificial y la comunicación en el entorno laboral. En el primer cuadro, un oficinista expresa su entusiasmo a un colega, afirmando: “La Inteligencia Artificial convierte este largo correo electrónico en algo que puedo fingir que he escrito yo”. En el segundo, el destinatario responde: “La IA única lo ha leído”. Esta viñeta refleja la realidad actual, donde empresas como Apple, OpenAI y Google están desarrollando tecnologías que transforman la escritura y la lectura en tareas que parecen menos complejas. Sin embargo, este avance tecnológico plantea la cuestión de si se está olvidando el valor del pensamiento profundo, una habilidad que, hasta ahora, no ha sido replicada por la IA.