El 14 de octubre, Israel llevó a cabo un ataque aéreo contra el Hospital de los Mártires de Al Aqsa, ubicado en Gaza, resultando en al menos 4 muertos y más de 50 heridos. Entre las víctimas se encontraba un joven de 19 años, Shaaban al Dalou, quien perdió la vida en el ataque, siendo calcinado por las llamas. Su muerte fue grabada y difundida a nivel mundial. Este ataque generó una fuerte reacción, incluso de Estados Unidos, que cuestionó las motivaciones detrás de las acciones de Israel.