Suiza se prepara para un referéndum el 10 de junio sobre una controvertida iniciativa que busca limitar su población a 10 millones de habitantes, impulsada por el Partido Popular Suizo (SVP), un partido de ultraderecha. Esta propuesta ha suscitado críticas por su posible impacto en los acuerdos con la Unión Europea (UE) y en la economía del país.
La iniciativa, titulada “No a una Suiza de 10 millones“, se presenta en un contexto donde la población suiza actual es de aproximadamente 9,1 millones. Si se aprueba, obligaría al Gobierno y al Parlamento a tomar medidas si la población supera los 9,5 millones, lo que incluiría restricciones en la entrada de nuevos residentes, como solicitantes de asilo y familiares de extranjeros ya establecidos en el país. En caso de que la población alcance los 10 millones y no disminuya, Suiza se vería obligada a abandonar el acuerdo de libre circulación con la UE, lo que podría tener repercusiones significativas en su economía, dado que la UE es su principal mercado de exportación.
El SVP, que ha sido la fuerza política más votada desde 1999, argumenta que el crecimiento demográfico ha llevado a un aumento en los precios de los arriendos y ha puesto a prueba la infraestructura y los servicios públicos. Históricamente, el partido ha centrado su discurso en la inmigración, aunque iniciativas anteriores, como la deportación automática de extranjeros condenados por delitos menores y el fin de la libre circulación, no han prosperado.
A pesar del apoyo que ha recibido la iniciativa, con un 48% de respaldo en un sondeo reciente, enfrenta una fuerte oposición. Ambas cámaras del Parlamento y los principales sectores empresarial y financiero, incluyendo multinacionales como UBS y Nestlé, han expresado su rechazo a la medida, advirtiendo sobre sus posibles efectos negativos en la economía suiza.
En la última década, Suiza ha experimentado un crecimiento poblacional a un ritmo cinco veces superior al de sus vecinos de la UE, impulsado por su atractivo como destino tanto para trabajadores poco cualificados como para expatriados altamente remunerados. Actualmente, alrededor del 27% de los residentes en Suiza no poseen la ciudadanía suiza.
El sistema democrático suizo permite a los ciudadanos proponer iniciativas populares, que se someten a referéndum si logran reunir 100,000 apoyos en un plazo de 18 meses. Sin embargo, solo alrededor del 10% de estas iniciativas son aprobadas en las votaciones. La sociedad suiza se encuentra dividida sobre la apertura del país en un contexto global cambiante, lo que se refleja en el debate en torno a esta iniciativa.
