Descubre por qué el sueño no siempre repara y cómo recuperar tu energía.

¿Por qué despiertas cansado después de dormir ocho horas? Descubre las causas del sueño no reparador

Dormir ocho horas y despertar sintiendo el mismo cansancio que al acostarse es una experiencia común para muchas personas. Esta condición se conoce como sueño no reparador. A diferencia del insomnio, donde las personas tienen dificultades para dormir o mantenerse dormidas, el sueño no reparador ocurre cuando alguien duerme sin interrupciones, pero despierta sin sentir los beneficios del descanso. Este tipo de sueño, también denominado sueño reparador o sueño restaurador, se caracteriza por la incapacidad del cuerpo y la mente para recuperarse durante la noche, lo que provoca una sensación constante de fatiga.

El doctor Thomas Roth, fundador del Centro de Investigación de Trastornos del Sueño en Henry Ford Health en Michigan, explica que muchas personas “sienten que están igual de cansadas antes de irse a la cama”. Esta condición afecta tanto el bienestar físico como el mental, y puede tener un impacto significativo en la calidad de vida. Las causas del sueño no reparador son variadas y pueden estar vinculadas a múltiples factores, desde trastornos médicos hasta influencias del estilo de vida. A menudo, este tipo de síntoma puede ser un indicativo de problemas de salud subyacentes que alteran la capacidad de alcanzar un descanso profundo y restaurador.

Algunas de las condiciones más comunes que provocan sueño no reparador incluyen el síndrome de piernas inquietas, la fibromialgia, la fatiga crónica (también conocida como ME/CFS) y el COVID prolongado. Además de estas afecciones, algunos trastornos como la hipersomnia, la apnea del sueño y la narcolepsia pueden generar una somnolencia extrema durante el día, incluso después de haber dormido. La doctora Lucinda Bateman, experta en el tratamiento de la fibromialgia, destaca que si el sueño no reparador es persistente, es fundamental realizar un examen médico para descartar e identificar alguna enfermedad tratable.

Por otro lado, en algunos casos no existe una causa médica clara. Los expertos creen que la raíz del problema se encuentra en la falta de un sueño adecuado. Durante la noche, el sueño pasa por varios ciclos que incluyen diferentes fases, siendo la última responsable de la recuperación física y mental. Sin un sueño reparador, las personas despiertan sintiéndose fatigadas, independientemente de cuántas horas hayan dormido. Un ciclo de sueño normal incluye varias etapas, que se componen de cuatro fases de sueño. Estas fases son esenciales para la salud mental y física, y suelen repetirse seis veces durante la noche. Las etapas son: Etapa 1 (sueño ligero), Etapa 2, Etapa 3 (sueño profundo) y REM (movimiento ocular rápido). Durante la fase REM, las personas experimentan un sueño profundo, lo que impide que se complete el ciclo de sueño reparador. La doctora Sonja Schuetz, especialista en medicina de la Universidad de Michigan, señala que “hay cierta cantidad necesaria para un buen sueño” y que esta fase es crucial, ya que el tiempo adecuado en ella permite regenerarse lo suficiente, lo que resulta en un despertar satisfactorio.

Los microdespertares —pequeños lapsos en los que el cerebro se activa brevemente— pueden interrumpir el sueño de una persona, aunque esta no sea consciente de ello. A pesar de que estos despertares son tan breves que no se recuerdan al día siguiente, pueden ser significativos.

Los principales trastornos relacionados con el sueño no reparador incluyen el insomnio, la apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas, la narcolepsia y la hipersomnia. Además, existen factores externos y hábitos que afectan la calidad del sueño. Este aspecto no solo depende de factores internos del cuerpo, sino que también puede verse afectado por una serie de factores cotidianos que, aunque parecen inofensivos, pueden deteriorar la calidad del sueño. Por ejemplo, el ruido ambiental, la luz excesiva y las temperaturas incómodas en la habitación pueden interferir con el sueño profundo. Incluso los ruidos breves o los movimientos pueden impedir que se complete el sueño reparador.

El consumo de sustancias como el café, el alcohol y ciertos medicamentos también puede afectar la calidad del sueño. La cafeína puede permanecer en el sistema durante horas, dificultando la conciliación del sueño, mientras que el alcohol, aunque inicialmente induce somnolencia, interfiere con la calidad del sueño de manera frecuente. Otros medicamentos, incluidos los somníferos y el uso de melatonina o edibles de cannabis, pueden tener efectos de “resaca” que empeoran la sensación de cansancio. Además, el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, como teléfonos y tabletas, expone a las personas a la luz azul, lo que altera los ritmos circadianos y dificulta la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño.

Para mejorar la calidad del sueño, si una persona experimenta sueño no reparador con frecuencia, es necesario hacer cambios en la rutina y el entorno. Algunas recomendaciones incluyen: establecer un horario regular para dormir, crear un ambiente propicio para el sueño, evitar el consumo de sustancias que alteren el sueño, controlar factores externos como el ruido y la luz, y practicar técnicas de relajación antes de dormir.

Es importante evaluar cuándo buscar ayuda médica. A pesar de seguir estos consejos, si una persona sigue experimentando sueño no reparador y esto afecta significativamente su capacidad para funcionar durante el día, es importante consultar a un médico. Un examen exhaustivo puede ayudar a identificar cualquier problema subyacente que podría estar interfiriendo con el sueño. Se recomienda buscar ayuda médica si el sueño no reparador dura semanas o meses, o si se presentan otros síntomas como dolores corporales persistentes que acompañan al mal sueño, ya que esto puede ser un signo serio que requiere atención profesional.