El domingo se llevó a cabo la tercera jornada de formalización de 47 funcionarios de Gendarmería detenidos en la denominada ‘Operación Apocalipsis’, donde el Ministerio Público presentó detalles sobre el funcionamiento de una red de corrupción dentro de los penales de Chile.
Durante la audiencia, el fiscal del Foco Penitenciario Occidente, Sergio Soto, destacó un incidente que reveló el modus operandi de los involucrados. Se trató del intento de ingreso al Centro de Detención Preventiva Santiago 1 de una caja de bombones que ocultaba varios teléfonos celulares. Este hecho encendió las alarmas y evidenció la operativa de la red corrupta.
Según Las Últimas Noticias, el fiscal Soto explicó que los llamados ‘manilleros’ actuaban como intermediarios entre los internos, sus familiares y los gendarmes, coordinando con antelación los productos a ingresar, los accesos y los funcionarios de turno que facilitarían el ingreso.
En este contexto, se relató el caso de un ciudadano colombiano que intentó ingresar la caja de bombones, cuyo acceso fue denegado al descubrirse que contenía varios celulares. El individuo, al ser interceptado, reclamó que había pagado una suma de $60.000 para poder ingresar su encomienda. Este incidente no solo puso en riesgo la operación, sino que también generó preocupación entre los miembros de la organización, quienes decidieron suspender temporalmente el ingreso de elementos prohibidos para evitar nuevas detecciones.
La formalización de los 47 gendarmes y 23 civiles detenidos en la ‘Operación Apocalipsis’ continuará este lunes en el Centro de Justicia de Santiago. Es importante señalar que, dado que se trata de un proceso judicial en curso, los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que se emita un fallo definitivo por parte de las autoridades competentes.
