Reino Unido refuerza su poderío aéreo con la compra de F-16 en Argentina.

Reino Unido exhibe su fuerza aérea con cazas Eurofighter Typhoon tras la compra de F-16 por Argentina

Reino Unido ha respondido a la reciente adquisición de seis aviones de combate F-16 Fighting Falcon por parte de Argentina, anunciada por el presidente Javier Milei a principios de diciembre. Esta compra, según Milei, tiene como objetivo mejorar la seguridad del país sudamericano.

En una demostración de su capacidad militar, el Reino Unido realizó un despliegue aéreo en las Islas Malvinas, donde al menos cuatro cazas Eurofighter Typhoon, aviones de combate de última generación, sobrevolaron la región. Este acto subraya la continua tensión entre ambos países en torno a la soberanía de las islas, un tema que ha sido motivo de conflicto desde la guerra de 1982.

El F-16 Fighting Falcon, que Argentina ha adquirido, es un caza multirrol de origen estadounidense que entró en servicio en 1979. Su costo unitario oscila entre 60 y 90 millones de dólares, y es conocido por su maniobrabilidad y amplia adopción a nivel global. Por otro lado, el Eurofighter Typhoon, utilizado por el Reino Unido y otras potencias europeas como Alemania, Italia y España, se considera un caza avanzado con superioridad aérea, introducido en 2003 y con un costo que varía entre 90 y 120 millones de dólares por unidad.

Aunque el Eurofighter Typhoon es superior en rendimiento, su mayor costo operativo lo hace menos accesible para países con presupuestos limitados, como Argentina. La reciente compra de los F-16 se produce en un contexto de tensiones históricas, ya que en enero de 2022, la Cancillería argentina rechazó un despliegue militar británico en el Atlántico Sur, calificándolo como una “injustificada demostración de fuerza”.

El conflicto por las Islas Malvinas comenzó el 2 de abril de 1982, cuando Argentina desembarcó tropas en el archipiélago, lo que llevó a un enfrentamiento armado que culminó en junio de ese mismo año con la rendición argentina. En total, 255 soldados británicos y 649 argentinos perdieron la vida en este conflicto. Desde entonces, el Reino Unido ha mantenido su negativa a reanudar negociaciones sobre la soberanía de las islas, a pesar de los llamados de la ONU para un diálogo pacífico entre ambas naciones.