Tres empresas implicadas en el naufragio de Ralún y derechos laborales en revisión.

Investigación laboral avanza tras naufragio de catamarán en Reloncaví que dejó seis muertos y complicaciones para las empresas involucradas

Tres empresas están involucradas en la relación laboral de las víctimas del naufragio de un catamarán en Ralún, Estuario de Reloncaví, Puerto Varas.

El trágico incidente ha complicado las labores de fiscalización, ya que el lugar del naufragio permanece sumergido y se encuentra en proceso de reflote. Las empresas implicadas son Salmones Austral, que actuaba como mandante, y Agua Santa, responsable de las faenas. Además, uno de los sobrevivientes estaba contratado por Inversiones Proactiva LTDA. Hasta el momento, Salmones Austral y Agua Santa no han estado disponibles para ofrecer declaraciones sobre la tragedia, mientras que Inversiones Proactiva LTDA no ha podido ser contactada.

La recuperación de los cuerpos y su entrega a las seis familias afectadas marca solo el inicio de un proceso que se anticipa largo y complicado. Las empresas están llevando a cabo los trámites necesarios para obtener la aprobación de la Armada, lo que les permitirá proceder con el reflote del catamarán. Por su parte, la Dirección del Trabajo ha comenzado a activar los procedimientos relacionados con la relación contractual de las víctimas con las empresas involucradas. Claudio Salas, director regional del Trabajo, indicó que, a pesar de la falta de acceso al lugar del accidente, ya han solicitado la documentación pertinente a las empresas. “Vamos a tratar de agotar todas las vías para reconstruir toda la información laboral de los trabajadores”, afirmó Salas.

Los resultados de estos trámites serán fundamentales para evaluar posibles procesos indemnizatorios en el futuro, lo que hace que la rigurosidad en la revisión de la documentación sea crucial para determinar si los derechos laborales de las víctimas estaban en orden. Ricardo Ebner, seremi del Trabajo, comentó que la comunicación con las empresas está siendo gestionada por los fiscalizadores de Puerto Varas, quienes tienen jurisdicción en Ralún.

El día del hundimiento, tanto Salas como Ebner se encontraban en una reunión de la mesa regional tripartita marítimo-portuaria, donde se discutían temas relacionados con la implementación de sistemas de registro y control de asistencia electrónica para el personal embarcado.