La muerte de Cristián, un niño de 12 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA), el 23 de diciembre en Puente Alto, ha desatado una investigación por posible negligencia médica y vulneración de derechos.
El menor fue atendido inicialmente en el CESFAM Raúl Silva Enríquez, ubicado en el sector de Bajos de Mena, y posteriormente trasladado al Hospital Sótero del Río, donde llegó sin signos vitales, según su ficha clínica. La Fiscalía está investigando las circunstancias que rodearon su fallecimiento, tras la denuncia de la familia sobre irregularidades en la atención de urgencia.
Ángel Herrera, padre de Cristián, relató que su hijo había sufrido una descompensación relacionada con su condición, pero que se mantenía consciente al momento de su llegada al centro de salud. “Estaba como un poquito ido, pero siempre con conciencia y pálido. Y cuando yo llegué, él se paró, me abrazó y yo lo tomé en brazos y lo llevé al Silva Enríquez”, comentó en una entrevista con 24 Horas.
Sin embargo, Herrera denunció que el trato recibido en el CESFAM fue contrario a lo que establece la Ley TEA, que garantiza el acompañamiento de padres o tutores durante la atención de niños con esta condición. Según su testimonio, fue separado de su hijo y retenido por personal de seguridad. “Me dejaron en el pasillo verde con cuatro guardias, dos al costado de acá, dos al costado de allá, y un funcionario policial de turno que estaba en la ventanilla de atención”, relató.
El padre subrayó la gravedad de la situación, considerando el estado de salud de su hijo y su condición neurodivergente. “Si el niño entra en una descompensación, nosotros teníamos que estar con él. Si mi hijo entraba en un episodio de preinfarto, tenemos que estar con él. La Ley TEA nos respalda en todo sentido. Aparte, mi hijo era menor de edad”, enfatizó.
Una de las acusaciones más serias se refiere a la administración de medicamentos. Herrera afirmó que a su hijo se le habrían suministrado tres fármacos por vía intravenosa sin el consentimiento informado de los padres, lo que, según él, habría llevado a un rápido deterioro de su salud. “Llegaron y ni siquiera nos pidieron autorización a nosotros como papás. Ellos llegaron y tomaron prácticamente como si fuera un estudio a mi hijo”, denunció.
El certificado de defunción indica que la causa preliminar de muerte corresponde a un edema pulmonar, aunque se espera el informe definitivo del Servicio Médico Legal. En respuesta a estos hechos, la Corporación Municipal de Puente Alto ha iniciado un sumario administrativo, resultando en la destitución inmediata del jefe de la red de urgencia comunal y la separación preventiva del personal involucrado, mientras se avanza en la investigación para esclarecer responsabilidades.
