En un evento que rindió homenaje a Pablo Longueira, el mundo del fútbol se entrelazó con la política, destacando la presencia de Federico Valdés, ex presidente de Azul Azul, quien se refirió a la situación actual de su equipo, la Universidad de Chile.
Durante la ceremonia, Valdés comentó sobre la reciente decisión de Gustavo Álvarez de dejar el club, afirmando: “No tengo mayores antecedentes, pero tras escucharlo me queda claro que él no debe seguir en la U por las razones que sea y tendrán que abocarse a buscar otro entrenador”. Esta declaración se produce en un momento crítico, ya que el equipo está luchando por clasificar a torneos internacionales.
Valdés expresó su descontento con el momento en que Álvarez hizo pública su decisión, señalando: “Anunciar un retiro antes que termine el torneo solo puede perjudicar al equipo, que está peleando por ir a torneos internacionales. Me hubiese gustado que esperara hasta el último partido”.
Además, el ex presidente de Azul Azul minimizó el impacto de las sanciones impuestas por la CMF a Michael Clark y los problemas directivos en el rendimiento del plantel. “No creo que el plantel esté preocupado por eso. Por mi experiencia, lo que ocurre en el camarín está bastante disociado de lo que ocurre con los dirigentes”, afirmó Valdés.
Por último, Valdés también se refirió a su futuro político, desestimando cualquier posibilidad de unirse al gobierno de José Antonio Kast. “No me imagino en qué circunstancias podría participar en un gobierno, no lo tengo contemplado en mi futuro”, concluyó.
La Universidad de Chile se encuentra en una fase decisiva de la temporada, con la necesidad de concentrarse en sus objetivos deportivos mientras navega por un entorno de incertidumbre en su dirección técnica.
