El Gobierno de Nigeria ha confirmado su participación en el ataque llevado a cabo por Estados Unidos contra campamentos del Estado Islámico (ISIS) en respuesta a la reciente matanza de cristianos en el país africano. El general de brigada Samaila Mohammed Uba declaró que el ataque estadounidense se realizó con la aprobación del Gobierno nigeriano y tras un intercambio de información de inteligencia.
“El ataque se hizo con información fidedigna y una cuidadosa planificación operativa destinada a reducir la capacidad de los elementos objetivo y minimizar los daños colaterales”, afirmó Uba en un comunicado. Además, subrayó que esta operación refleja la determinación del Gobierno Federal de Nigeria, en colaboración con socios estratégicos, para combatir el terrorismo transnacional y evitar que combatientes extranjeros establezcan o expandan sus posiciones dentro de las fronteras nigerianas.
Desde Estados Unidos, se informó que se lanzaron una decena de misiles Tomahawk desde un buque de la Armada estadounidense en el Golfo de Guinea, causando “múltiples” víctimas en el estado de Sokoto, cercano a la frontera con Níger. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el ataque, describiéndolo como un “poderoso y mortal” golpe contra ISIS, y advirtió previamente a los terroristas que enfrentarían graves consecuencias si no cesaban la masacre de cristianos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Yusuf Tuggar, confirmó que su país proporcionó información de inteligencia a Estados Unidos antes del ataque, y detalló que mantuvo conversaciones telefónicas con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en las que discutieron los detalles del bombardeo. Tuggar también indicó que el presidente Bola Tinubu autorizó el lanzamiento de los ataques, que forman parte de un “proceso continuo” que podría involucrar a otros países, aunque no se ofrecieron más detalles al respecto.
El ministro enfatizó que la lucha de Nigeria contra los grupos armados no se verá influenciada por la religión de las víctimas, sean musulmanes o cristianos. “El asesinato de cristianos inocentes en Nigeria (y en otros lugares) debe terminar”, declaró Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU., quien también agradeció al Gobierno nigeriano por su apoyo y cooperación.
El ataque se enmarca en un contexto más amplio de esfuerzos de Estados Unidos por neutralizar las operaciones de ISIS, un grupo terrorista que ha llevado a cabo numerosos ataques contra la comunidad cristiana en Nigeria, el país más poblado de África.
