La madrugada de este sábado, un operativo militar de Estados Unidos en Venezuela resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Un contingente militar ingresó al país sudamericano, donde se llevaron a cabo bombardeos, aunque aún no se han proporcionado detalles sobre el paradero actual de Maduro, quien supuestamente fue sacado del país por las fuerzas estadounidenses.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, confirmó que Maduro y Flores han sido acusados formalmente en el Distrito Sur de Nueva York por múltiples delitos graves relacionados con el narcotráfico y el uso de armamento de guerra. Según Bondi, los cargos incluyen “conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra los Estados Unidos”. La fiscal general también afirmó que ambos “pronto enfrentarán todo el peso de la justicia estadounidense en territorio estadounidense y ante tribunales estadounidenses”.
El presidente de Estados Unidos celebró la operación militar, describiéndola como una acción brillante y bien planificada, aunque no ofreció más detalles, ya que se reservó información para una futura conferencia de prensa. “Muy buena planificación y muchísimas tropas y personas excepcionales. Fue una operación brillante, la verdad”, comentó en una conversación con The New York Times.
El medio también reportó que no se registraron bajas estadounidenses durante la operación, aunque el número de víctimas en el lado venezolano sigue siendo incierto. Un funcionario estadounidense indicó que, si bien no hubo bajas en las fuerzas estadounidenses, no se pronunció sobre las posibles bajas venezolanas durante el ataque.
Este operativo marca un hito significativo en la relación entre Estados Unidos y Venezuela, en un contexto de tensiones políticas y acusaciones de narcotráfico que han rodeado al régimen de Maduro en los últimos años.
