El brutal crimen de Matapalo: cinco vidas perdidas y dos sobrevivientes.

El monstruo de Matapalo: amante asesina a familia y es delatado por la única sobreviviente de la masacre

El 16 de febrero de 2016, Costa Rica fue escenario de uno de los crímenes más atroces de su historia reciente, cuando se descubrieron los cuerpos de cinco miembros de la familia Beauchamp en su hogar en Matapalo, Santa Cruz, Guanacaste. El autor de este brutal asesinato fue Michael Adrián Salmerón, quien en ese momento tenía 24 años y mantenía una relación sentimental con Yeimmy Jésica Durán, de 38 años, madre de la familia.

La masacre dejó un saldo trágico: además de la madre, Salmerón asesinó a Dirk Beauchamp, de 57 años, y a tres de los cinco hijos de la pareja. Solo sobrevivieron dos niñas: una de cuatro años, que resultó gravemente herida, y otra de siete meses. El llanto de la menor fue lo que alertó a un funcionario del Seguro Social que se encontraba en la zona realizando verificaciones de vacunas. La otra niña también desempeñó un papel crucial al identificar a Salmerón como el responsable del crimen.

Tres días después de la tragedia, el 19 de febrero, Salmerón fue arrestado en Managua, Nicaragua, su país natal. Aunque Costa Rica solicitó su extradición, fue juzgado en Nicaragua. Olman López, jefe de la delegación de la Fuerza Pública que participó en el operativo de rescate, recordó la escena como una de las más dolorosas de su carrera. Al llegar al lugar, los oficiales encontraron la casa cerrada, pero el llanto de la bebé los llevó a forzar la entrada.

López relató que al ingresar, encontraron a la niña en un estado crítico, con su ropa manchada de sangre. A medida que exploraban la casa, descubrieron cuerpos mutilados y escenas de horror que marcaron a los rescatistas. La situación se tornó aún más angustiante al encontrar a otra niña, Allison, de 12 años, quien había sido víctima de abuso.

Finalmente, Salmerón fue condenado a 183 años de prisión por sus crímenes. Las niñas sobrevivientes fueron adoptadas por dos familias diferentes, brindándoles una nueva oportunidad tras la tragedia que les cambió la vida. Este caso sigue siendo recordado en Costa Rica como un recordatorio de la violencia extrema y sus devastadoras consecuencias.