La princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, se encuentra en el centro de un nuevo escándalo tras la revelación de su amistad con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, justo cuando su hijo enfrenta un juicio por violación.
El diario noruego VG reportó que el nombre de Mette-Marit aparece más de 1.000 veces en documentos recientemente publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Estos archivos, que datan de 2011 a 2014, revelan intercambios de correos electrónicos entre la princesa y Epstein, quien se declaró culpable en 2008 de solicitar la prostitución a una menor. En uno de los correos, Mette-Marit preguntó a Epstein si era inapropiado que una madre sugiriera a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con imágenes de dos mujeres desnudas.
En otro mensaje, la princesa hizo un comentario sobre París, donde Epstein le había mencionado que estaba buscando esposa, sugiriendo que la ciudad es “buena para el adulterio” y que las escandinavas son mejores candidatas para el matrimonio. Además, se ha revelado que Mette-Marit se alojó en la casa de Epstein en Florida durante cuatro días en 2013, aunque él no estaba presente en ese momento.
La princesa heredera, de 52 años, se disculpó públicamente por su relación con Epstein, calificándola de “vergonzosa” y reconociendo que mostró “falta de criterio” al no investigar más sobre su pasado. En un comunicado enviado a la AFP, Mette-Marit expresó su profundo arrepentimiento por haber tenido contacto con Epstein, añadiendo que se dio cuenta de que él intentaba aprovecharse de su relación para acceder a otras personas de su círculo.
El contexto de este escándalo se complica aún más, ya que el martes, su hijo Marius Borg Hoiby, de 29 años, será juzgado en Oslo por 38 delitos, que incluyen la violación de cuatro mujeres, así como agresiones y delitos relacionados con drogas. Este juicio podría acarrearle hasta 16 años de prisión. La pareja de príncipes herederos ha decidido no asistir al juicio, que se espera dure siete semanas.
