Mariela Sotomayor

Cerca de un millón de fieles se preparan para la peregrinación al Santuario de Lo Vásquez este 8 de diciembre

Cerca de un millón de peregrinos se espera que lleguen este 8 de diciembre al Santuario de Lo Vásquez, donde la tradición de la peregrinación atrae a miles de fieles cada año. Desde el pasado viernes, los caminantes comenzaron a aparecer en distintos puntos de la Ruta 68, enfrentando largas horas de caminata y el desgaste físico que conlleva este viaje espiritual. Entre ellos, la periodista Mariela Sotomayor, quien emprendió una caminata de 92 kilómetros hacia el santuario, compartió su experiencia personal, la cual describió como un camino hacia la paz interior.

La decisión de Mariela Sotomayor de peregrinar surgió de su deseo de reconectar con su fe. “La idea de ir a peregrinar nació de que desde hace un tiempo siento que he ido construyendo una relación muy especial con Dios. Yo crecí en medio de esta creencia, y aunque por momentos me alejé, en los últimos tres años he encontrado en Dios la fuerza para levantarme de los momentos más difíciles”, comentó la periodista, conocida como la “Lengua del pueblo”.

El sábado, Sotomayor comenzó su travesía desde el metro San Pablo, tomando un servicio de transporte que la llevó hasta la primera Copec en la ruta. “Al principio iba bien feliz, sentía una sensación de libertad, como de ir a buscar algo más allá”, relató. Sin embargo, el esfuerzo físico pronto comenzó a pasarle factura.

Durante su caminata, Mariela sufrió un paro cardiorrespiratorio, lo que la llevó a caer al pavimento. A pesar de esto, continuó reflexionando sobre su vida y su fe. “Aproveché de pensar, de meditar muchas cosas. Soy muy toc, así que se me ocurren muchas ideas y pienso miles de cosas por minuto”, explicó. Para registrar sus pensamientos, llevó una pequeña libreta donde anotó sus reflexiones.

A medida que avanzaba, el dolor en sus pies se intensificó, obligándola a hacer pausas frecuentes. “Me afirmaba en las barreras de la carretera para descansar un poco y me sacaba las zapatillas. Me tuve que poner doble calcetín y parches para evitar el roce”, detalló. A pesar de las dificultades, Sotomayor encontró momentos de descanso, como cuando una familia la recibió en su hogar, donde pudo dormir al aire libre por una hora.

Para prepararse físicamente, Mariela se sometió a sesiones diarias de cámara hiperbárica con el Dr. Raúl Ríos, experto en medicina celular, lo que considera fundamental para haber podido completar su meta.

Al llegar al Santuario de Lo Vásquez, la emoción fue abrumadora. “Me paré ahí donde uno espera la bendición con agua bendita y aproveché para decirle a Dios ‘aquí estoy, llegué'”, expresó. También encomendó a sus hijos, de 13 y 10 años, a la Virgen, llevando consigo sus peticiones.

Al regresar a casa, sus hijos no podían creer la hazaña que había logrado. “Cuando llegué, saltaban y gritaban de alegría: ¡mamá, lo lograste!”, recordó Mariela Sotomayor. En total, durante su peregrinación, caminó 37,642 pasos el sábado y 46,798 el domingo, en un total de casi 22 horas, de las cuales solo pudo dormir cerca de 60 minutos.