Un restaurante de la región del Maule ha logrado un importante triunfo legal al obtener el registro de su marca, a pesar de la oposición de Blanco y Negro, la sociedad que controla al club de fútbol Colo-Colo. El establecimiento, conocido como ‘Restaurant Plateadas Colo Colo Romeral’, ha estado en funcionamiento durante más de 50 años y se ha visto envuelto en un conflicto de propiedad industrial que comenzó en 2024.
Margarita Orellana, heredera del negocio familiar, solicitó ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) el registro del nombre del restaurante para servicios de la clase 43, que incluye restaurantes, cafeterías y bares. Sin embargo, Blanco y Negro se opuso a esta solicitud, argumentando que el nombre podría inducir a confusión entre los consumidores, sugiriendo una relación oficial con el club.
A pesar de la oposición, tanto Inapi como el Tribunal de Propiedad Industrial (TDPI) fallaron a favor del restaurante, confirmando el registro de la marca. Las autoridades determinaron que el público no asociaría el establecimiento con el club deportivo y desestimaron las alegaciones de aprovechamiento indebido del nombre. Además, se destacó el carácter distintivo del nombre completo del restaurante, que consta de cuatro palabras, y se consideró que no existían derechos vigentes que respaldaran la oposición de Blanco y Negro.
Orellana explicó que el restaurante siempre ha sido conocido como Restaurante Colo Colo, aunque la gente lo llamaba comúnmente ‘Las plateadas del Colo Colo’, lo que inspiró el nombre que decidieron registrar. La decisión de formalizar el registro se tomó para evitar futuros problemas familiares y aclarar la situación, especialmente tras el fallecimiento de su madre.
El restaurante tiene capacidad para atender a 150 personas y ha sido visitado por varios jugadores del club, incluyendo a Daniel Morón, quien comió allí tras la victoria del equipo en su última copa. Luis Alberto Rodríguez, de Asesorías PDM, que asesoró al restaurante en el proceso, comentó que el carácter compuesto del nombre fue clave para la decisión del tribunal, al considerar que no había riesgo de confusión para los consumidores. Por su parte, el abogado Ángel Labra Castillo, experto en propiedad industrial, añadió que la falta de derechos vigentes sobre los servicios solicitados fue determinante para desestimar la oposición de Blanco y Negro, así como la ausencia de competencia desleal.
