La Fiscalía de Arica aguarda la posible apelación de la defensa del ex fiscal regional metropolitano oriente, Manuel Guerra, tras la aceptación unánime de su querella por parte de la Séptima Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago el 2 de enero. Guerra está siendo investigado por cohecho agravado, violación de secreto y prevaricación administrativa.
El tribunal, compuesto por las ministras Maritza Villadangos, Sandra Araya y el ministro Mauricio Rettig, determinó que se cumplían todos los requisitos para acceder a la solicitud del Ministerio Público y de los querellantes particulares. En su fallo, el tribunal destacó que, durante su desempeño como fiscal regional, Guerra tenía la potestad de tomar decisiones relevantes en la conducción de investigaciones penales, lo que le confería un papel crucial en el sistema judicial.
El fallo también subrayó que las decisiones que se le imputan son manifiestamente injustas, basándose en la falta de justificación razonable y en la omisión de hechos relevantes que ya habían sido acreditados. Se mencionó que, aunque existe un margen de discrecionalidad en la función persecutoria, este debe estar limitado por los hechos del caso y el derecho aplicable, lo cual, según el tribunal, no se respetó en este caso.
La querella presentada incluye antecedentes probatorios que, de manera individual y conjunta, son considerados plausibles para atribuir a Guerra las conductas delictivas que se le imputan. Estos antecedentes, según el tribunal, revisten el carácter de decisiones manifiestamente injustas en esta etapa del proceso.
La Fiscalía de Arica ahora espera la respuesta de la defensa de Guerra. Si no se presenta una apelación dentro del plazo establecido, el Ministerio Público procederá a solicitar una audiencia de formalización en la que se le imputarán los cargos criminales correspondientes.
