La maca peruana negra, originaria de las alturas de los Andes, ha ganado notoriedad en el ámbito de la salud y la nutrición por sus potenciales propiedades terapéuticas. Este tubérculo milenario, utilizado históricamente por comunidades andinas, ha captado la atención de investigadores y consumidores interesados en alternativas naturales para mejorar el bienestar.
¿Qué es la maca negra y cuál es su diferencia con la común?
La maca, también conocida como Lepidium peruvianum, es un vegetal ancestral que ha sido cultivado desde hace más de 3 milenios en las elevadas regiones andinas de Perú y Bolivia, a altitudes que oscilan entre los 2,700 y 4,300 metros sobre el nivel del mar. Este tubérculo, que tiene una apariencia similar a un nabo, crece de forma natural en las mesetas de la cordillera de los Andes. Además de su uso como alimento, la raíz de la maca se emplea en la elaboración de medicamentos, aunque la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (MedlinePlus) advierte sobre la escasez de información confiable respecto a sus propiedades terapéuticas.
Beneficios de la maca negra
Estudios han revelado que las distintas variedades de maca (negra, amarilla y roja) ejercen efectos diferentes en el organismo. Según el medio científico peruano SciELO, la maca negra destaca por su capacidad para aumentar la producción de espermatozoides, fortalecer la memoria y combatir la fatiga. Por otro lado, la variedad roja sobresale en la reversión de la hiperplasia benigna de próstata y en la osteoporosis inducida experimentalmente.
Según Ecocentro España, un centro especializado en productos vegetales, la maca actúa como un antioxidante, energizante y reduce la fatiga. Además, se ha observado que aumenta la libido y mejora la fertilidad, estimula la formación de glóbulos rojos y ayuda a combatir la anemia. También regula el colesterol y la diabetes, aumentando la actividad del páncreas. Por último, se le atribuyen propiedades antiestrés y antidepresivas, emergiendo como una alternativa para aliviar los síntomas de la menopausia.
Investigaciones han demostrado que la maca contiene esteroles, compuestos que activan el sistema endocrino y facilitan la regulación hormonal. Estos componentes brindan apoyo a la glándula pituitaria, mejorando así el funcionamiento de las glándulas suprarrenales y reproductivas, tanto en ovarios como en testículos. Además, su poder antioxidante es destacado, ya que sus antioxidantes ayudan a contrarrestar los radicales libres implicados en el desarrollo de enfermedades como el cáncer, afecciones cardiovasculares y diabetes, actuando al absorber oxígeno sin generar subproductos nocivos.
La Dra. Carla Gonzales Arimborgo del Instituto Altura de la Universidad Peruana Cayetano Heredia ha señalado que el consumo de maca podría tener un efecto positivo en la calidad del esperma, incluyendo mejoras en la cantidad y movilidad de los espermatozoides.
Valor nutricional de la maca
La maca es considerada un superalimento debido a la variedad de nutrientes que aporta. Es rica en minerales esenciales como el magnesio, calcio, fósforo, potasio, bismuto, manganeso, azufre, sodio, cobre, selenio, yodo, silicio, hierro y estaño. También contiene vitaminas B1, B2, C y E, así como almidón, fibra dietética y proteínas, que son fundamentales para la digestión, el crecimiento y la reparación de tejidos corporales. Estos nutrientes cumplen funciones clave en el organismo, como se detalla en un estudio de 2019 publicado en la revista científica Food and Chemistry.
Además, la maca alberga polisacáridos diversos, que podrían desempeñar roles importantes en la salud, así como polifenoles e incluso flavonolignanos. Cabe destacar la presencia de macaenos y macamidas, compuestos únicos de esta planta, junto con glucosinolatos, que son precursores de sustancias bioactivas y alcaloides que pueden influir en el sistema nervioso y en funciones fisiológicas.
¿Cuánta maca se puede consumir al día?
Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos indican que la dosis recomendada para adultos se encuentra entre 1.5 y 3.5 gramos diarios, administrada por vía oral durante períodos de 6 a 16 semanas. No obstante, para determinar la dosificación apropiada según la condición específica de cada persona, se recomienda consultar a un profesional de la salud.
Ideas para incorporar la maca en la dieta
Antes de incluir la maca en la dieta, es fundamental que un médico realice un diagnóstico preciso y ofrezca recomendaciones personalizadas. Existen diversas formas de consumir este extraordinario tubérculo. Una opción sencilla es a través de tabletas o cápsulas. Otra posibilidad es aprovechar el polvo deshidratado, ya sea cocinándolo con agua o leche vegetal para obtener una bebida nutritiva, o incluso mezclándolo con jugos de frutas, verduras o salsas. También se puede preparar un extracto concentrado al agua, glicerina o aceites naturales. Finalmente, se puede hacer una infusión o té, realzado con un toque de limón, lo que brinda una preparación efectiva. Es importante tener en cuenta que la maca cruda puede ser difícil de digerir para algunas personas, mientras que la maca gelatinizada es adecuada para aquellos con sistemas digestivos frágiles. Al incorporar la maca en la alimentación de manera adecuada, se pueden obtener numerosos beneficios para la vitalidad.
