El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, afirmó que su homólogo ruso, Vladimir Putin, ha desestimado en varias ocasiones la idea de atacar la residencia del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski. En declaraciones realizadas desde Minsk, Lukashenko calificó de “terrorismo salvaje” el ataque con más de noventa drones que el Kremlin atribuye a Ucrania, el cual habría tenido como objetivo una de las residencias de Putin.
Lukashenko comentó que si Zelenski está involucrado en este ataque, “no sabía lo que estaba haciendo”. Además, subrayó que Rusia ha tenido “todas las posibilidades” de atacar las residencias del presidente ucraniano, incluso utilizando el misil hipersónico Oréshnik. “Cuando se utilizó por primera vez este misil, algunos exaltados instaron a Putin a emplearlo contra los lugares de Kiev desde donde se toman las principales decisiones de esta guerra. Putin rechazó categóricamente esta idea”, indicó Lukashenko, según la agencia estatal Belta.
El mandatario bielorruso también destacó que la guerra ha evolucionado de tal manera que ninguno de los líderes de las partes en conflicto ha intentado eliminar al otro. “No es que acordaran no dispararse entre sí, sino que la situación en esta guerra se desarrolló de tal manera que ningún Jefe de Estado intentó matar al otro. Nadie lo hizo. Y luego intentaron atacar una de las residencias presidenciales de Putin”, explicó.
Lukashenko recordó que Putin nunca se encuentra en la residencia que fue atacada, cuestionando la lógica del ataque ucraniano. “¿Acaso los ucranianos no sabían que el Presidente nunca está allí? Lo sabían. Entonces, ¿para qué enviar drones a ese lugar? ¿Para qué? No tiene ningún sentido”, afirmó. A pesar de esto, agregó que incluso si la residencia estuviera habitada, el ataque no habría alterado la situación en el campo de batalla.
Es importante señalar que Bielorrusia es un aliado clave de Rusia en Europa, y su territorio ha sido utilizado por Moscú para lanzar la invasión contra Ucrania en 2022.
Por su parte, Zelenski rechazó las acusaciones rusas, afirmando que son parte de una estrategia del Kremlin para justificar nuevos ataques contra Ucrania. En un comunicado, el presidente ucraniano declaró: “Rusia está de nuevo en acción, utilizando declaraciones peligrosas para socavar todos los logros de nuestros esfuerzos diplomáticos compartidos con el equipo del presidente Donald Trump. Seguimos trabajando juntos para acercar la paz”. Además, calificó la historia del “ataque residencial” como una “invención total” destinada a justificar nuevos ataques, incluyendo en Kiev, y a evitar que Rusia tome las medidas necesarias para poner fin a la guerra.
