La U busca refuerzos tras salidas clave; Assadi

Universidad de Chile en alerta: Atlético Mineiro busca fichar a Lucas Assadi mientras se refuerza el ataque con Meneghini

El club Universidad de Chile enfrenta un desafío significativo en el mercado de fichajes, ya que busca reforzar su plantilla tras la salida de varios jugadores clave.

Manuel Mayo, gerente deportivo de la institución, confirmó que, tras la reciente contratación de Francisco Meneghini como nuevo entrenador, el equipo comenzará a trabajar en la incorporación de nuevos refuerzos, con un enfoque particular en mejorar su delantera. La Universidad de Chile ha visto partir a Lucas Di Yorio, Nicolás Guerra y Rodrigo Contreras, lo que ha dejado al equipo con una notable falta de poder ofensivo.

Sin embargo, la situación se complica aún más con el interés del Atlético Mineiro, un club brasileño de gran renombre, en Lucas Assadi, uno de los jugadores más destacados del equipo. Según reportes de Emisora Bullanguera, el club brasileño presentará una propuesta formal a la directiva de Azul Azul, lo que obliga a la Universidad de Chile a actuar rápidamente debido al fuerte interés del equipo de Belo Horizonte.

El Atlético Mineiro, que finalizó en la undécima posición en el último Brasileirão y fue subcampeón de la Copa Sudamericana, busca construir un equipo competitivo bajo la dirección de Jorge Sampaoli, un antiguo conocido del club chileno. Assadi, quien ha demostrado su calidad en competiciones internacionales contra equipos como Guaraní, Independiente y Alianza Lima, se ha convertido en una pieza clave para el futuro del club brasileño.

Se ha informado que esta no es la primera oferta que recibe Assadi en este mercado de fichajes, ya que previamente se desestimó una propuesta del Maccabi Tel Aviv de Israel. La Universidad de Chile ha fijado un precio de al menos cuatro millones de dólares por el mediapunta, cuyo contrato se extiende hasta finales de 2026. Mientras no se concrete su renovación, Assadi tiene la posibilidad de negociar como agente libre a partir de junio, lo que añade presión a la directiva para tomar una decisión sobre su futuro.