El presidente interino de Perú, José Jerí, fue destituido por el Congreso en medio de una crisis política, a menos de dos meses de las elecciones generales.
Este miércoles, José Jerí dejó su cargo tras ser destituido por el Congreso de Perú, en un contexto de creciente inestabilidad política y a solo semanas de las elecciones generales programadas para el 12 de abril. Su mandato, que duró apenas cuatro meses, comenzó tras la salida de la expresidenta Dina Boluarte. Ahora, Jerí regresará a sus funciones como legislador en el Parlamento.
En un mensaje publicado en TikTok, el exmandatario expresó que deja el cargo “con el corazón lleno y en paz” y reafirmó su compromiso de trabajar por “un Perú seguro y digno para todos”. Durante su breve gestión, Jerí reconoció las limitaciones que enfrentó, afirmando que “no es sencillo resolver en meses lo que lleva décadas pendiente”, pero aseguró que cada acción se realizó con “convicción, responsabilidad y entrega”. Su principal objetivo, según sus palabras, fue “garantizar elecciones limpias y transparentes” y fortalecer la seguridad en el país.
Jerí también destacó que se queda con “el cariño de la gente” en las regiones que pudo visitar, aunque admitió que no pudo recorrer otras áreas del país. La decisión del Congreso de destituirlo se produjo tras la acumulación de siete mociones de censura en su contra, lo que refleja la creciente desconfianza hacia su administración.
En las semanas previas a su destitución, la popularidad de Jerí había disminuido notablemente, en parte debido a cuestionamientos sobre reuniones semisecretas con empresarios chinos que son contratistas del Estado, así como por presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que habían sido recibidas en el Palacio de Gobierno.
El Congreso ahora se prepara para elegir a un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá automáticamente la presidencia interina del país hasta el 28 de julio, cuando se traspasará el mando al nuevo presidente electo tras los comicios.
