Un hombre de 80 años ha sido sentenciado a 16 años de prisión por liderar una de las organizaciones de narcotráfico más grandes en Manchester, Reino Unido. John Eric Spiby, quien previamente había ganado 2,4 millones de libras en la Lotería, fue condenado junto a su hijo y otros dos cómplices por su participación en la fabricación y distribución de pastillas de etizolam, que eran comercializadas como diazepam (Valium).
La condena se produjo esta semana en un tribunal de Bolton, donde los acusados enfrentaron cargos de posesión y tráfico de armas, además de su implicación en el narcotráfico. El juez, al dictar sentencia, destacó la contradicción de que, a pesar de haber ganado una considerable suma de dinero en la lotería en 2010, Spiby eligió continuar con actividades delictivas en lugar de disfrutar de su jubilación. “A pesar de haber ganado la lotería, usted continuó llevando una vida delictiva más allá de lo que normalmente habrían sido sus años de jubilación”, le dijo el juez.
Durante el juicio, la fiscalía presentó pruebas contundentes que demostraron que Spiby había invertido en maquinaria costosa y había adaptado instalaciones para la producción de barbitúricos a gran escala, lo que permitió a la banda inundar el mercado local con estas drogas. Se estima que la organización pudo haber distribuido millones de pastillas en un periodo de dos años, vendiéndolas a un precio de 65 peniques cada una, lo que podría haber generado entre 56 y 288 millones de libras esterlinas en ingresos.
Las autoridades también revelaron que se encontraron mensajes de texto en los que Spiby presumía de los beneficios obtenidos, comparándose con magnates como Elon Musk y Jeff Bezos. El juez calificó la operación como “la mayor producción de drogas de esta naturaleza que la policía ha descubierto jamás”, subrayando la magnitud del crimen organizado que lideraba Spiby desde su hogar en Wigan, un área que se describe como “rural y tranquila”.
La condena de Spiby y sus cómplices marca un hito en la lucha contra el narcotráfico en el Reino Unido, evidenciando cómo incluso individuos mayores pueden estar involucrados en actividades criminales a gran escala.
