
Huelga portuaria en EE. UU. a la vista: empleadores y sindicato enfrentan desacuerdos sobre salarios y automatización. ¿Qué pasará con los puertos?
A menos de una semana de que una posible huelga de trabajadores portuarios pueda cerrar los principales puertos de contenedores en las costas del Atlántico y del Golfo de Estados Unidos, se ha generado un conflicto entre los empleadores portuarios y el sindicato. Las partes no han logrado llegar a un acuerdo en una serie de cuestiones, incluyendo la existencia misma de negociaciones. La Alianza Marítima de Estados Unidos ha acusado a la Asociación Internacional de Estibadores (ILA, por sus siglas en inglés) de incurrir en prácticas laborales injustas y ha solicitado a la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés) que exija al sindicato reanudar las negociaciones antes de que su contrato expire el 30 de septiembre.
La ILA ha amenazado con retirarse el 1 de octubre si no se alcanza un acuerdo sobre un nuevo contrato que tendría una duración de seis años. El grupo conocido como USMX, que representa a los transportistas marítimos y a los operadores de terminales, sostiene que el sindicato ha rechazado repetidamente la posibilidad de negociar desde que se interrumpieron las conversaciones a principios del verano boreal.
En una declaración emitida a principios de esta semana, el presidente de la ILA, Harold Daggett, calificó las afirmaciones del USMX como engañosas. Daggett mencionó: “Me llaman varias veces por semana tratando de que la ILA acepte un paquete salarial bajo”. La solicitud del USMX a la NLRB busca “medidas cautelares inmediatas –exigiendo que el sindicato reanude la negociación– para que podamos negociar un acuerdo”, según un comunicado oficial.
La ILA ha respondido a esta solicitud calificándola como “otro truco publicitario”. La NLRB tiene la capacidad de ordenar al sindicato que se siente a negociar, pero el USMX deberá demostrar que el sindicato no ha estado participando en negociaciones de buena fe. Melissa Atkins, socia de Obermayer Rebmann Maxwell & Hippel y experta en derecho laboral, indicó que es probable que la agencia gubernamental actúe con rapidez. Atkins explicó que, incluso si las dos partes han mantenido algún tipo de contacto, “hay una violación cuando una de las partes insiste en un punto muerto en temas obligatorios de negociación: salarios y beneficios”.
Además, Atkins señaló que la NLRB “no puede detener una huelga, pero puede determinar que una huelga es ilegal”. Actualmente, el sindicato de trabajadores y el grupo de empleadores se encuentran en desacuerdo en cuestiones salariales y, además, enfrentan un tema potencialmente más complicado de resolver: la automatización. El sindicato canceló negociaciones de alto nivel en junio debido a acusaciones de que algunas terminales estaban utilizando tecnología automatizada en violación de su contrato.




















