Los trabajadores del Hospital Bonaparte mantienen una vigilia en respuesta al anuncio de cierre del centro de salud mental, mientras se organizan para reclamar la continuidad de sus servicios.
El cierre del Hospital Laura Bonaparte, que se especializa en el tratamiento de la salud mental, ha generado una fuerte reacción por parte de los trabajadores de la institución, quienes han comenzado a protestar en los alrededores del edificio. A pesar de que la manifestación inició por la tarde, se extendió a lo largo de la madrugada, donde los empleados realizaron una vigilia. En declaraciones a Infobae, un grupo de trabajadores expresó: “Pasamos la noche acá. Vamos a estar todo el tiempo que tengamos que estar”.
Los empleados del hospital han señalado que “los números que circulan sobre las atenciones son equivocados”. Según ellos, la única línea 0800 de psicólogos que atiende llamadas en el país recibió más de 1.800 consultas en septiembre. Además, afirmaron que cuentan con guardia las 24 horas, los 365 días del año, y que ofrecen atención en salud mental para niños, niñas y adolescentes, en un contexto donde se ha observado un aumento en los suicidios en esta población. Leonardo Fernández Camacho, delegado general de ATE, comentó: “Tenemos guardia 24 horas y atención mental para niños, niñas y adolescentes, en un contexto donde vienen aumentando los suicidios de esa población”.
Por su parte, Soledad Bordalecou, una de las profesionales del centro médico, indicó que fueron informados sobre las internaciones durante una audiencia que se llevó a cabo el viernes 14. “No esperábamos esto en absoluto”, confesó, y recordó que ya habían enfrentado una reducción significativa de personal en los últimos meses. “Hace tres meses despidieron a 29 profesionales y no les renovaron los contratos. Ahora nos dicen que el hospital va a cerrar completamente”, relató la trabajadora.
Ante esta situación, los empleados se organizaron para reclamar y convocaron a la sociedad a sumarse a la manifestación a través de un comunicado en redes sociales. En asamblea, decidieron permanecer en sus puestos de trabajo y llamaron a todos los ciudadanos, usuarios, familiares, asociaciones civiles, sindicales y asambleas barriales a unirse a la lucha en defensa de la salud pública. Manifestaron que el punto de encuentro sería en Combate de los Pozos Caseros.
Horas después de que comenzara la manifestación, el Ministerio de Salud publicó un comunicado explicando que el nosocomio formaría parte de un plan de reestructuración. “La decisión responde al objetivo de priorizar la asignación de recursos a los pacientes que realmente los necesitan”, destacaron, añadiendo que el ministerio se encargaría de derivar a los internados a otras instituciones. “Se trabaja en la normalización debido a la subutilización de la función de su capacidad, que se manifiesta en la reducida cantidad de pacientes que atienden en la institución”, señalaron, haciendo referencia a los aproximadamente 17 mil millones de pesos que se entregan anualmente para el funcionamiento de los servicios que ofrece el hospital. Sin embargo, las autoridades subrayaron que “la ocupación es muy baja”. En este sentido, informaron que el promedio anual de pacientes atendidos es de 19 diariamente. “Los indicadores de consultas resultan bajos en comparación con lo esperable en términos generales”, evaluaron, haciendo hincapié en las dimensiones edilicias y en los recursos humanos utilizados. “El hospital garantiza la continuidad de los tratamientos de los internados”, concluyó el comunicado.
No obstante, los trabajadores contrastaron esta información, asegurando que durante el año atendieron a 25 pacientes. Además, denunciaron que el cierre del hospital dejaría “sin atención a miles de personas, incluyendo a niños, niñas y adolescentes”.
En otro ámbito, el dirigente peronista Juan Grabois estuvo presente en el lugar para brindar su apoyo y aseguró que “acá hay 700 personas en guardia”. También apuntó que los datos proporcionados por el Gobierno serían falsos, ya que la capacidad de internación está actualmente completa. “En este momento hay una pandemia de adicciones, y esto es una crueldad que tiene nombre”, sentenció el abogado en una conversación con el noticiero Crónica TV. De la misma manera, explicó que se negaban a abandonar el lugar y que no dejarían que los pacientes fueran derivados. Además, adelantó la posibilidad de que se realice una marcha el próximo jueves, coincidiendo con el Día de la Salud Mental.
A pesar de que la medida de cierre fue confirmada, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) evaluaría profundizar las medidas de fuerza. “Lo único que han hecho hasta aquí es desmantelar programas. No vamos a permitir que se cierre el Bonaparte, que es un modelo en el país”, denunció Rodolfo Aguiar, secretario de ATE, en declaraciones publicadas por el sindicato. “Pueden mentir, pero se trata de números. Este hospital brinda un servicio esencial a toda la comunidad. Hemos decidido mantener una protesta pacífica en las instalaciones y descartamos que las próximas acciones incrementen”, reafirmó el sindicalista, señalando que están en juego casi 200 empleos. Por último, anticiparon que no aceptarán “ningún tipo de criminalización o judicialización de la protesta”, concluyendo con la afirmación: “Estamos ejerciendo nuestro legítimo derecho a trabajar.”
