El entrenador de la Universidad de Chile, Gustavo Álvarez, anunció su decisión de dejar el club a pesar de tener un contrato vigente, en la antesala del partido contra Coquimbo Unido, correspondiente a la penúltima fecha de la Liga de Primera. En una conferencia de prensa, Álvarez expresó su profundo desencuentro entre su pasión por el club y las realidades administrativas que enfrenta, señalando que su amor por la institución, sus jugadores y los hinchas no es suficiente para continuar en su cargo.
“Siento un profundo desencuentro entre la razón y el corazón. Me enamora este club”, afirmó el estratega, quien también mencionó que la razón detrás de su decisión es un “profundo desgaste”. Álvarez subrayó que los proyectos deportivos deben tener objetivos claros que se alineen con la magnitud y la historia de las instituciones, y que es fundamental contar con los recursos necesarios para alcanzarlos.
El entrenador criticó la falta de alineación entre los beneficios económicos y los logros deportivos, indicando que “si no van de la mano, la diferencia la paga el entrenador, los jugadores y lo sufre el hincha”. Este desajuste, según él, ha generado un desgaste significativo en su gestión.
“Tengo la energía, dedicación y compromiso para los partidos que vienen, pero creo que lo mejor para Universidad de Chile es un cambio de entrenador”, declaró Álvarez, quien aclaró que no está renunciando, sino que considera que su salida es lo más adecuado para el club.
“Mi continuidad en el club no la puedo condicionar a si tengo una oferta de trabajo. Aquí hay un desgaste porque no pude convencer a la dirigencia. Sus criterios y planificaciones no coinciden con lo que yo creo”, añadió.
El entrenador argentino también mencionó que su planificación para el futuro inmediato es descansar con su familia en Buenos Aires en enero, y que el nuevo entrenador deberá adaptarse a la planificación del club o convencer a la dirigencia de lo que él no pudo.
Álvarez descartó que su anuncio afecte el rendimiento del equipo en los últimos partidos del Campeonato Nacional, asegurando que los jugadores están enfocados en ganar. “Sabemos lo que nos jugamos. Solamente tengo la necesidad de que no haya especulaciones y quede claro mi sentir. Los jugadores están muy compenetrados en ganar estos dos partidos”, concluyó.
El contrato de Gustavo Álvarez se extiende hasta 2026 y contiene una cláusula de salida considerable, lo que añade un elemento de complejidad a su eventual salida del club.
