El entrenador argentino Gustavo Álvarez está a punto de dejar su cargo en la Universidad de Chile, con la oficialización de su salida esperada en las próximas horas, a la espera de la confirmación del directorio del club.
Según reportes de ADN Deportes, Álvarez no abonará la cláusula de 1,2 millones de dólares estipulada en su contrato, sino que acordó un monto menor debido a cuestiones legales. La renovación de su contrato enfrentaba complicaciones jurídicas, ya que, aunque el vínculo podía renovarse de manera unilateral hasta diez días después de la finalización del torneo 2025, la justicia chilena considera esta cláusula como nula. Esta situación fue revelada recientemente al abogado de Álvarez, quien se basó en la jurisprudencia del caso de Bastián Roco en Huachipato.
La cláusula en cuestión es común en los contratos gestionados por el abogado Javier Gasman, quien representa a varios clubes, incluyendo a la U de Chile, Deportes La Serena y Huachipato. Ante esta problemática, el gerente deportivo de Azul Azul, Manuel Mayo, se enfrentó a dos opciones: recurrir a la justicia ordinaria, donde el entrenador probablemente tendría éxito, o llegar a un acuerdo amistoso.
Finalmente, se llegó a un pacto en el que Gustavo Álvarez acordó dejar la U de Chile a cambio de 200 mil dólares, que es la cantidad que el club debía pagarle en caso de que decidieran despedirlo. Este acuerdo se considera un gesto por parte del entrenador para facilitar su salida sin perjudicar al equipo. El pago se realizará en el momento en que Álvarez encuentre un nuevo club en 2026.
