El Tribunal de Gelderland, en los Países Bajos, ha decidido suspender la autorización para la eliminación de un lobo considerado “problemático” en el Parque Nacional De Hoge Veluwe, tras determinar que la administración local no presentó pruebas suficientes que justificaran la necesidad de esta medida.
La controversia se originó a raíz de un incidente en abril de 2025, cuando el lobo mordió a un corredor en el parque. A partir de este evento, la provincia de Güeldres otorgó un permiso para la eliminación del animal, basándose en una serie de encuentros conflictivos previos entre el lobo y humanos. Aunque un tribunal de primera instancia respaldó esta decisión el 16 de mayo de este año, el sacrificio no se llevó a cabo.
Recientemente, la provincia emitió una nueva autorización que se extiende hasta el 1 de julio de 2026, pero el tribunal ha subrayado que el lobo es una especie protegida, lo que implica que cualquier intervención letal debe cumplir con estrictas normativas legales. En este contexto, el juez evaluó si la resolución administrativa cumplía con los criterios de necesidad y proporcionalidad requeridos para levantar la protección del animal.
Uno de los aspectos clave para permitir el sacrificio es que sea absolutamente necesario y que no existan alternativas viables. El tribunal observó que desde el incidente de abril de 2025, no se han reportado nuevos encuentros problemáticos con el lobo. Durante este tiempo, el animal ha cambiado su comportamiento, evitando el contacto con humanos y cazando principalmente en áreas de difícil acceso durante la noche.
Este cambio en el comportamiento del lobo y la falta de incidentes durante ocho meses fueron factores decisivos en la evaluación judicial. La administración local enfrentó el reto de demostrar que, a pesar de la aparente calma, el riesgo de que el lobo volviera a comportarse de manera problemática no había disminuido.
Sin embargo, el tribunal consideró que los argumentos presentados por la provincia eran insuficientes, ya que se basaban en informes periciales desactualizados o que no ofrecían la claridad necesaria para justificar una acción tan drástica en el contexto actual. Por lo tanto, se concluyó que no se ha demostrado la necesidad urgente de sacrificar al lobo en este momento.
