Reutiliza frascos de vidrio vacíos y crea bonitos portavelas con este sencillo proyecto DIY. Decora tu hogar y contribuye al medioambiente.
¿Te has quedado sin cremas para el rostro y tienes frascos de vidrio vacíos? Una opción creativa y ecológica es reutilizar estos envases de cristal, que de otro modo podrían terminar en la basura, para crear un atractivo portavelas. Este proyecto no solo te permitirá elaborar velas decorativas para tu hogar, sino que también contribuirás al cuidado del medio ambiente al reciclar estos frascos.
La iniciativa es presentada por Sol Álvarez Roldán, una profesora de artesanías y creadora de contenido digital, quien ha compartido en su perfil oficial de Instagram un tutorial detallado sobre cómo llevar a cabo este encantador proyecto sostenible utilizando frascos de vidrio en desuso.
Para comenzar, es necesario reunir los materiales que se utilizarán en el proceso de creación. Estos son:
– Uno o dos frascos de vidrio.
– Un molde de goma para puntilla.
– Un pincel, aceite neutro y espátula.
– Pasta flexible y pintura a la tiza blanca.
– Pintura de color a elección.
– Pegamento universal.
– Vela de soja.
El primer paso en la transformación de los frascos de vidrio consiste en lavarlos y desengrasarlos utilizando un poco de alcohol. A continuación, se debe seleccionar el molde de goma para puntilla y aplicar aceite neutro con un pincel sobre toda su superficie. Este paso es crucial para facilitar la posterior aplicación de la pasta flexible.
Una vez que el molde está preparado, se debe crear una mezcla de pasta flexible y añadir un 10% de pintura a la tiza blanca. Esta mezcla se aplicará sobre el molde de goma utilizando una espátula, con el objetivo de obtener una puntilla con un grosor medio. Es importante dejar secar la puntilla durante aproximadamente 8 horas antes de desmoldarla, ya que esto garantiza que se pueda despegar con cuidado sin dañarla.
Después de que la puntilla esté completamente seca, se pueden recortar los sobrantes de pasta. En este punto, se procede a pintar las puntillas con el color deseado. En el ejemplo proporcionado, se utilizó un tono hueso y otro más oscuro para resaltar los relieves de la puntilla.
El siguiente paso consiste en pintar la parte superior del frasco de vidrio con el mismo color hueso y pegar la puntilla en el centro del frasco, asegurándose de que esta rodee completamente el envase. Este detalle decorativo es fundamental para el acabado del portavelas.
Finalmente, se debe verter cera de soja, que previamente se ha derretido, en el frasco de vidrio. Es importante colocar una mecha o pabilo en el centro del frasco antes de verter la cera líquida. Una vez que la cera se ha vertido, se debe dejar secar hasta que se solidifique, momento en el cual el portavelas estará listo para ser encendido.
Este proceso no solo permite la creación de un objeto decorativo, sino que también promueve la reutilización de materiales, contribuyendo así a un enfoque más sostenible en la elaboración de artículos para el hogar.
