María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes comparten sus cábalas para el Año Nuevo.

María Luisa Godoy y Eduardo Fuentes comparten su visión del Año Nuevo: sin cábalas ni tradiciones, solo tranquilidad y familia

En el último episodio de la temporada 2025 del podcast “Mari con Edu”, los animadores Eduardo Fuentes y María Luisa Godoy compartieron sus reflexiones sobre las tradiciones de Año Nuevo, revelando que ambos no creen en rituales típicos de esta celebración. Durante la conversación, ambos coincidieron en que prefieren evitar las costumbres como comer uvas, hacer maletas o usar ropa interior de colores, optando en su lugar por un cierre de año más personal y familiar.

Eduardo Fuentes comentó: “Hay gente que espera con ansias el 31”, a lo que María Luisa respondió: “Yo no. Yo no creo en ninguna de esas cosas. No me gusta el Año Nuevo, el carrete obligado, nunca a lo largo de mi vida lo he pasado muy bien”. En lugar de seguir las supersticiones, María Luisa ha creado su propio ritual familiar, que consiste en reunirse con sus hijos para reflexionar sobre el año que termina. “Me junto con mis niños y les digo: ¿Qué fue lo mejor del año? ¿Qué me cambiarían como mamá?”, explicó. Este ejercicio incluye un repaso honesto sobre lo vivido, donde les pregunta sobre lo peor y lo mejor del año, así como sus deseos para el futuro.

Por su parte, Eduardo Fuentes también se mostró escéptico respecto a las tradiciones de Año Nuevo. “Tengo una tradición muy buena… Dormir”, reveló, enfatizando que nunca ha participado en rituales como hacer maletas o comer lentejas. “Yo nunca he hecho ni la maleta, ni el calzoncillo, ni las lentejas, no como lentejas durante el año, menos en Año Nuevo”, afirmó. Además, compartió que este año viajó a Argentina y China, y que su forma de celebrar el fin de año se aleja de las expectativas sociales. “Me gusta mucho la tranquilidad, el relajo”, añadió, mencionando que uno de sus lugares favoritos para pasar estas fechas es el litoral, especialmente Quintay, donde disfruta de la paz y la calma.

Ambos animadores, a través de sus experiencias, proponen una visión alternativa del Año Nuevo, centrada en la familia y la reflexión personal, en lugar de seguir las tradiciones convencionales que suelen asociarse con esta festividad.