El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado controversia tras sus declaraciones sobre las tropas de la OTAN en Afganistán, lo que ha llevado a una respuesta contundente del primer ministro británico, Keir Starmer.
Durante su viaje de regreso a Estados Unidos a bordo del Air Force One, Trump se refirió a la situación en Medio Oriente y a la presencia militar estadounidense en la región. Afirmó que una “armada” de barcos se dirige hacia Medio Oriente y que el país está manteniendo una vigilancia estrecha sobre Irán, en medio de un contexto de protestas en Teherán que han dejado más de 5.000 muertos, según activistas. “Preferiría no ver que ocurra nada, pero los estamos observando muy de cerca”, indicó Trump, quien también mencionó que el portaaviones USS Abraham Lincoln y varios destructores equipados con misiles guiados llegarán a la región en los próximos días.
En el mismo vuelo, Trump abordó un hematoma visible en su mano izquierda, que fue objeto de preguntas tras su participación en el Foro Económico Mundial de Davos. Aclaró que se había “cortado en una mesa” y también sugirió que el moretón podría ser un efecto secundario de su consumo de aspirina, afirmando: “No tomes aspirina si no quieres tener pequeños moretones”.
Sin embargo, lo que más ha llamado la atención son sus comentarios sobre las tropas de la OTAN en Afganistán, donde minimizó su papel en el conflicto, afirmando que “nunca los hemos necesitado” y que se mantuvieron “rezagados” en el frente de batalla. Estas declaraciones provocaron la indignación de Starmer, quien calificó los comentarios de Trump como “ofensivos” y “atroces”, recordando el sacrificio de los 457 miembros de las fuerzas armadas británicas que perdieron la vida en Afganistán. Starmer destacó la valentía y el sacrificio de los soldados, y expresó su descontento con las insinuaciones del presidente estadounidense.
Hasta el momento, Trump no ha respondido a las críticas de Starmer. Sin embargo, ha tomado represalias contra autoridades que lo han cuestionado, como la decisión de retirar su invitación a la Junta de Paz en Canadá y la imposición de aranceles a los vinos y champagnes franceses, en respuesta a comentarios de líderes como Mark Carney y Emmanuel Macron en el mismo foro.
En otro contexto, la reciente aprobación de la iniciativa INNA ha sido un tema central en los debates presidenciales en Chile, donde se han planteado cuestionamientos sobre la representación de diversas trayectorias en la sociedad. Además, se ha destacado el esfuerzo de la comunidad de Pichidegua por mantener viva una capilla colonial a través de diversas actividades organizativas.
