El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó al primer ministro británico, Keir Starmer, a mantener el control sobre la isla Diego García, ubicada en el océano Índico, en medio de tensiones geopolíticas con Irán.
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, Trump advirtió que si Irán no logra llegar a un acuerdo, podría ser necesario que Estados Unidos utilice Diego García y el aeródromo de Fairford para prevenir un posible ataque de un régimen que considera “altamente inestable y peligroso“. Esta declaración subraya la importancia estratégica que Trump otorga a la isla en el contexto de la seguridad nacional estadounidense.
No es la primera vez que Trump expresa su preocupación por la soberanía de Diego García. Anteriormente, ha criticado el acuerdo del Reino Unido para transferir la soberanía de la isla y el archipiélago de Chagos a Mauricio, a cambio de un arrendamiento de 99 años. El presidente estadounidense ha vinculado la relevancia de Diego García a su teoría sobre las “geografías estratégicas“, que también aplica en el caso de Groenlandia, enfatizando que la presencia militar de Estados Unidos no debe verse comprometida por cuestiones de soberanía o preocupaciones ambientales.
Trump destacó la fortaleza de la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido, afirmando que “nuestra relación con el Reino Unido es sólida y ha sido así durante muchos años“. Sin embargo, también expresó su preocupación de que Starmer “está perdiendo el control de esta importante isla por reclamaciones de entidades desconocidas“. En su mensaje, Trump reafirmó el compromiso de Estados Unidos de apoyar al Reino Unido, instando a mantener una postura firme frente a lo que él denomina el “movimiento wóke” y otros desafíos contemporáneos.
“Siempre estaremos listos, dispuestos y capaces de luchar por el Reino Unido, pero deben mantenerse fuertes frente al movimiento wóke y otros problemas que se les presenten. ¡NO ENTREGUEN A DIEGO GARCÍA!“, concluyó Trump.
La isla de Diego García, que lleva el nombre del explorador español Diego García de Moguer, ha tenido una historia compleja. Originalmente deshabitada hasta el siglo XVIII, pasó a formar parte del Imperio británico en 1814 y fue administrada desde Mauricio hasta 1965, cuando el Reino Unido separó Chagos de Mauricio para establecer el Territorio Británico del Océano Índico. Desde finales de los años sesenta y principios de los setenta, Reino Unido y Estados Unidos han desarrollado una base militar en la isla, que es considerada crucial para las operaciones militares estadounidenses en la región.
