Un nuevo rechazo al proyecto Dominga por parte del Comité de Ministros ha llevado a la comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputadas y Diputados a convocar una sesión especial en la región de Coquimbo para escuchar a organizaciones locales que se encuentran a favor y en contra de este proyecto minero.
Desarrollo de la sesión especial
La sesión se llevó a cabo en medio de un ambiente tenso, ya que un grupo de personas que apoyan el proyecto interrumpieron desde el exterior de la municipalidad de Coquimbo, manifestándose con bombos y otros instrumentos. El presidente de la comisión, el diputado Félix González, decidió permitir el ingreso de los manifestantes bajo la condición de que respetaran las intervenciones de los exponentes.
Interrupciones y tensiones
A pesar de esta medida, la situación se tornó complicada, ya que los manifestantes continuaron interrumpiendo las intervenciones. Al finalizar la sesión, se produjo un altercado violento, donde los manifestantes atacaron a la seguridad municipal que les había solicitado abandonar el recinto.
El diputado del Partido Ecologista Verde, Félix González, mencionó que se trataba de personas que habrían sido pagadas por la empresa Andes Iron, responsable del proyecto Dominga, quienes habrían asistido con el objetivo de boicotear la sesión. Por su parte, los manifestantes expresaron su descontento por no haber sido considerados en la reunión.
Incidentes durante la sesión
Las imágenes del evento muestran un fuerte altercado, con golpes e insultos entre los presentes. El presidente de la comisión, Félix González, indicó que los atacantes debían ser denunciados, ya que hubo personal municipal que resultó lesionado durante el incidente.
El parlamentario enfatizó que “están mandando personas a cometer delitos en una actividad de la cámara de Diputados, eso es inaceptable”, y agregó que la minera debería asumir la responsabilidad como “actores intelectuales” de los hechos ocurridos.
Reacciones de los parlamentarios
La diputada Daniella Cicardini también se pronunció sobre el incidente, afirmando que el grupo de manifestantes, conocido como Lumpen por Dominga, agredió a mujeres, funcionarios y vecinos, además de amenazar de muerte a parlamentarios durante la sesión de la comisión de Medio Ambiente. La diputada calificó el proyecto como sinónimo de corrupción, lo que añade un contexto más amplio a la controversia que rodea al proyecto Dominga.
